Salmo 62, 2-9

¡Oh, Dios!, tú eres mi Dios, por ti madrugo, mi alma está sedienta de ti, mi carne tiene ansia de ti, como tierra reseca, agostada, sin agua!.

¡Cómo te contemplaba en el santuario viendo tu fuerza y tu gloria!. Tu gracia vale más que la vida, te alabarán mis labios!.-

Toda mi vida te bendeciré y alzaré las manos invocándote. Me saciaré de manjares exquisitos y mis labios te alabarán jubilosos.-

En el lecho me acuerdo de ti y velando medito en ti, porque fuiste mi auxilio, y a la sombra de tus alas canto con júbilo, mi alma está unida a ti, y tu diestra me sostiene.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.-

0002

Oración por la Patria

Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos. Nos sentimos heridos y agobiados.

Precisamos tu alivio y fortaleza.

Queremos ser nación, una nación cuya identidad.,sea la pasión por la verdad

y el compromiso por el bien común. Danos la valentía de la libertad, de los hijos

de Dios., para amar a todos sin excluir a nadie, privilegiando a los pobres y per-

donando a los que nos ofenden., aborreciendo el odio y construyendo la paz.

Concédenos la sabiduría del diálogo y la alegría de la esperanza que no defrauda.

Tú nos convocas. Aquí estamos, Señor, cercanos a María, que desde Luján nos

dice: ¡Argentina! ¡Canta y camina!!Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos.

Amén.-

cropped-virgen-de-luján.jpg